23 Nov Receta del mundo: Velouté
La velouté es una joya de la gastronomía francesa, considerada una de las cinco salsas madres clásicas. Su nombre, que en francés significa “aterciopelado”, define perfectamente su textura suave y cremosa. A diferencia de la bechamel, que se elabora con leche, la velouté utiliza caldo —ya sea de pollo, pescado o verduras—, lo que le da un sabor más complejo, refinado y versátil. Es la base ideal para numerosas preparaciones: desde salsas más elaboradas como la normanda o la suprema, hasta cremas y sopas con un toque de sofisticación. Prepararla requiere atención y paciencia, pero el resultado es una salsa equilibrada, delicada y profundamente sabrosa.

Ingredientes:
- 2 cucharadas de mantequilla
- 2 cucharadas de harina
- 2 tazas de caldo caliente (de pollo, pescado o verduras)
- Sal y pimienta al gusto

Preparación:
- Elaborar el roux. Derrite la mantequilla en una cacerola a fuego medio-bajo. Añade la harina y remueve constantemente con una cuchara o batidor durante 2 o 3 minutos. La mezcla debe adquirir un tono dorado muy suave sin tostarse. Este roux claro será la base que dará cuerpo y textura aterciopelada a la salsa.
- Incorporar el caldo. Añade poco a poco el caldo caliente al roux mientras mezclas sin parar con unas varillas. Es importante hacerlo gradualmente para evitar grumos y conseguir una textura homogénea. El caldo debe estar tibio o caliente para facilitar la integración y mantener la fluidez.
- Cocinar y espesar. Cocina a fuego bajo durante 10-15 minutos, removiendo de vez en cuando. La salsa debe adquirir una consistencia lisa y sedosa, lo suficientemente espesa para cubrir el dorso de una cuchara. Ajusta con sal y pimienta al gusto.

Ligera, elegante y versátil, la velouté es la base de infinitas creaciones que resumen la esencia de la cocina francesa.
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